Para qué sirve de verdad
Las entrevistas, los discursos, los hilos de audio y las charlas largas se escuchan mejor que se miran. Un archivo de audio pesa una fracción del video y se puede oír con la pantalla apagada.
También es la forma más rápida de citar algo con precisión: un MP3 corto entra en cualquier editor de audio sin tener que procesar primero un video entero.
Ningún bitrate mejora el origen
El audio de X suele estar en AAC a unos 128 kbps. Elegir 320 no recupera detalle que no existe, sino que reduce lo que la recodificación añade por encima.
Dicho de otra forma: 320 kbps te da la copia más fiel de ese origen, no un origen mejor. Para voz hablada, la diferencia es prácticamente inaudible.
